martes, 26 de febrero de 2008

Denuncia, parte 1

Este blog está siendo utilizado provisoriamente para radicar una denuncia que es demasiado extensa para dejarla en un contestador automático.
El motivo de esta denuncia es mostrar el comportamiento tendencioso con el que se manejan los directivos del sector Telecobranzas con respecto al personal femenino. Luego de la poco feliz experiencia que tuvieron con la ex supervisora Mónica Barri (despedida a fines de 2003), pareciera que los mismos se resisten a incorporar mujeres a los puestos superiores del sector. Buena prueba de ello es que el 100% de las nuevas posiciones creadas desde el 2003, están todas ocupadas por hombres siendo relegado el personal femenino solamente a suplantar a pares que renuncian (caso Fabiana Salvucci) o toman licencias prolongadas (María José Treppo).
Las posiciones creadas desde 2003 (tres nuevos supervisores, dos auditores internos y un representante de LLAA) fueron ocupadas por personal masculino que responden a un detalle en común: todos tienen una cierta afinidad con los directivos ya sea por viajar junto a ellos en auto, por algún parentesco político o por formar parte de los juegos de fútbol de los jueves a la noche. Todo el sector está al tanto de esto pero nadie parece hacernada para cambiar la situaciòn. Mientras tanto Miriam Casarini, la única supervisora del sector, entró en reemplazo de otra que renunció a fines del 2006. Obviamente, entre el personal femenino del sector sólo cunde la baja moral y el desgano sin contar con la creciente ola de despidos de personal antiguo, que hace suponer que sòlo interesa contratar gente nueva con sueldos bajos.

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